Para cambiar la cultura, primero hay que cambiar el sistema que la genera
Si necesitas mejorar conductas en tu equipo de trabajo, necesitas comprender la relación entre sistema de trabajo y cultura.
Si necesitas mejorar conductas en tu equipo de trabajo, necesitas comprender la relación entre sistema de trabajo y cultura.
¿Cuántas oportunidades tienes en el día de transformar una labor simple en algo extraordinario? Claro, ver esas oportunidades depende de tus paradigmas sobre lo que significa la creatividad y hacer las cosas con un nivel de arte.
En el libro «Arte Supremo. 50 buenas prácticas de buena atención al cliente», llevamos este concepto al mundo del servicio, demostrando cómo cada interacción puede impactar la experiencia de los clientes.
Sin dudas, la perseverancia es una virtud importante cuando aprendemos proyectos, pero podría hacer que no escuchemos bien a los clientes y no hagamos las rectificaciones tácticas que se necesiten en un momento determinado.
La mayoría de las empresas, de todos los tamaños, son reacias a invertir tiempo y dinero en capacitar a los empleados en atención y servicio al cliente.
Todo trabajo implica atención al cliente. Así que toda formación para verlo como arte supremo es una ganancia.
Por un lado, planteamos que es un asunto de vida, porque la atención que brindas a otros depende de cómo te atiendes tú, como persona:
¿Te preparas para atender? ¿Cuidas tu postura física? ¿Cuidas tus respuestas? ¿Cuidas tus mensajes?
Si no tiene suficiente capacitación y madurez, quien trabaja en empresas de servicios siempre está tentado a insultar a los clientes de manera «sutil».
Por eso, atender a un cliente con profesionalismo exige mucha capacitación, tanto de los individuos como de la empresa.
Muchos creemos que sabemos escuchar. Pero nos urge aprender a escuchar mejor en todos los ámbitos.
Nuestro día a día está lleno de discusiones y malos entendidos que surgen porque realmente no escuchamos tan bien como pensamos.
El origen de la idea de “atender con arte a los clientes es un negocio sin desperdicio” es una ironía.
A pesar de que la atención al cliente es la acción de mercadeo y ventas con más impacto emocional, suele ser un aspecto muy subestimado en muchas empresas.
Aunque tenemos la tendencia de relacionar la palabra “arte” a las artes plásticas o las escénicas, el término tiene que ver con todo lo que se hace con esmero y dedicación.